Como perder el miedo de hablar en publico

Como perder el miedo de hablar en publico

Cursos de miedo a hablar en público

Puede ir desde un ligero nerviosismo hasta un miedo y un pánico paralizantes, con un miedo más extremo conocido como glosofobia. Muchas personas con este miedo evitan por completo las situaciones de hablar en público, o las soportan con manos temblorosas y voz trémula.

La mayoría de nosotros ha experimentado algún tipo de miedo al hablar en público. Sin embargo, una persona con glosofobia es incapaz de controlar sus nervios y tiene un miedo extremadamente fuerte a hablar en público, a veces hasta el punto de sufrir un ataque de nervios.

Esto puede dificultar mucho la comunicación verbal de los afectados para expresar sus ideas y pensamientos. Como resultado, la glosofobia puede obstaculizar la capacidad de la persona que la padece para avanzar en sus oportunidades académicas, sociales o profesionales.

Estar nervioso durante un acto de oratoria afecta a la forma en que nos presentamos ante el público y a la calidad de nuestra intervención. Los oradores nerviosos tienden a hablar demasiado deprisa y, por lo general, ignoran al público, centrándose en las diapositivas de su presentación o en el suelo.

Cómo superar el miedo a hablar en público

Si tienes miedo a hablar en público, no estás solo. Es totalmente normal tener ansiedad de actuación al dar un discurso. Afortunadamente, es posible superar el miedo para poder dar discursos eficaces en público. En primer lugar, aumenta tu confianza conociendo bien tu tema y preparándote para tu discurso. A continuación, prueba técnicas de relajación que te ayuden a controlar la ansiedad por la actuación. Además, enfréntate a tus preocupaciones para poder dejarlas pasar. Si sigues teniendo problemas para hablar en público, toma una clase o acude a alguien que pueda ayudarte.

El contenido de este artículo no pretende sustituir el asesoramiento, el examen, el diagnóstico o el tratamiento médico profesional. Siempre debe ponerse en contacto con su médico u otro profesional sanitario cualificado antes de iniciar, cambiar o interrumpir cualquier tipo de tratamiento sanitario.

Resumen del artículoPara superar tu miedo a hablar en público, intenta practicar un discurso frente a un espejo para acostumbrarte a hablar en voz alta. También puedes practicar dándolo a tus amigos o familiares para aumentar tu confianza frente a un público. Cuando te sientas más seguro al hablar ante ti mismo y tus amigos, intenta buscar en Internet una clase de oratoria en tu zona, ya que esto te ayudará a aprender lo que constituye un buen discurso. También puedes asistir a Toastmasters, una organización sin ánimo de lucro que ofrece un espacio seguro para practicar la oratoria. Si te sientes abrumado por la ansiedad de hablar en público, considera la posibilidad de trabajar con un terapeuta para que te ayude a aliviar el estrés. Para obtener más consejos de nuestro coautor de Oratoria, incluyendo cómo identificar los miedos que tienes a hablar en público, sigue leyendo.

Ansiedad de presentación severa

Puede oscilar entre un ligero nerviosismo y un miedo y pánico paralizantes, con un miedo más extremo conocido como glosofobia. Muchas personas con este miedo evitan por completo las situaciones de hablar en público, o las superan con manos temblorosas y voz temblorosa.

La mayoría de nosotros ha experimentado algún tipo de miedo al hablar en público. Sin embargo, una persona con glosofobia es incapaz de controlar sus nervios y tiene un miedo extremadamente fuerte a hablar en público, a veces hasta el punto de sufrir un ataque de nervios.

Esto puede dificultar mucho la comunicación verbal de los afectados para expresar sus ideas y pensamientos. Como resultado, la glosofobia puede obstaculizar la capacidad de la persona que la padece para avanzar en sus oportunidades académicas, sociales o profesionales.

Estar nervioso durante un acto de oratoria afecta a la forma en que nos presentamos ante el público y a la calidad de nuestra intervención. Los oradores nerviosos tienden a hablar demasiado deprisa y, por lo general, ignoran al público, centrándose en las diapositivas de su presentación o en el suelo.

Significado de la glosofobia

Incluso los oradores más seguros de sí mismos encuentran formas de distanciarse de su público. Así es como está programado nuestro cerebro, así que ¿cómo podemos superarlo? La generosidad humana. La clave para calmar la amígdala y desactivar nuestro botón de pánico es alejar el foco de atención de nosotros mismos -de si vamos a meter la pata o de si vamos a gustar al público- y dirigirlo hacia la ayuda al público. Se ha demostrado que mostrar amabilidad y generosidad a los demás activa el nervio vago, que tiene el poder de calmar la respuesta de lucha o huida. Cuando somos amables con los demás, tendemos a sentirnos más tranquilos y menos estresados. El mismo principio se aplica al hablar. Cuando abordamos el discurso con un espíritu de generosidad, contrarrestamos la sensación de estar siendo atacados y nos sentimos menos nerviosos.

Por eso, cuando se levantan para hablar, casi todos evitan inicialmente el contacto visual con los miembros del público. Ahí está el problema: aunque evitar el contacto visual directo puede parecer una estrategia eficaz para hacer frente a la ansiedad de hablar, en realidad te pone aún más nervioso.

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